Inaugurado en 2005 en el resort Conrad Maldives, Ithaa se convirtió en el primer restaurante del mundo construido enteramente bajo el agua, a cinco metros de profundidad en el Océano Índico, dentro de una estructura de vidrio curvado capaz de resistir la presión constante del mar que lo rodea.

Un reto de ingeniería antes que de gastronomía

Construir un restaurante funcional bajo el agua exigió resolver problemas de ingeniería que ningún proyecto de restauración había enfrentado hasta entonces: un arco de acrílico transparente de varios centímetros de grosor, capaz de soportar la presión del océano mientras mantiene una visibilidad perfecta hacia el arrecife circundante.

Un comedor con vistas de 270 grados

A diferencia de un acuario convencional, en Ithaa el comensal se sitúa en el centro de la escena: peces tropicales, tiburones de arrecife ocasionales y corales vivos rodean completamente la sala, transformando cada comida en una inmersión visual completa sin necesidad de sumergirse realmente.

Una carta pensada para el entorno

El menú combina influencias asiáticas y europeas, diseñado específicamente para complementar, sin competir, con el espectáculo visual del entorno: platos que permiten mantener la atención en el arrecife sin sacrificar la calidad de la propuesta culinaria.

Un modelo que ha inspirado al mundo

Desde la apertura de Ithaa, varios resorts de lujo alrededor del mundo han intentado replicar el concepto, pero pocos logran igualar la combinación exacta de biodiversidad marina, aguas cristalinas y ejecución técnica que convirtió al original de Maldivas en un hito irrepetible de la restauración mundial.