Ibiza es conocida mundialmente por sus clubes nocturnos, pero desde 2014 alberga también uno de los conceptos gastronómicos más disruptivos del planeta: Sublimotion, un restaurante donde la cena deja de ser simplemente una sucesión de platos para convertirse en una experiencia teatral e inmersiva de varias horas de duración.

Doce comensales, un equipo entero a su servicio

Cada sesión de Sublimotion recibe a un máximo de doce comensales, atendidos por un equipo de más de veinte personas entre chefs, ilusionistas, diseñadores de sonido y técnicos audiovisuales, una proporción de personal por comensal que rara vez se encuentra en cualquier otro formato de restauración de lujo.

Tecnología al servicio de la narrativa

Proyecciones de realidad aumentada que transforman por completo la sala entre plato y plato, mesas que cambian de aspecto ante los propios ojos del comensal, y una banda sonora diseñada específicamente para cada momento de la velada conforman una experiencia que combina, a partes iguales, gastronomía de vanguardia y producción audiovisual de alto nivel.

Cada plato cuenta una historia

Lejos de la presentación convencional, cada elaboración de Sublimotion viene acompañada de un contexto narrativo completo: desde referencias a la propia historia de Ibiza hasta guiños directos a la cultura pop, integrando la cocina dentro de un relato mucho más amplio que el propio plato.

Redefinir los límites del restaurante

Sublimotion no compite realmente con la restauración tradicional de alta cocina: propone una categoría completamente distinta, donde la línea entre cenar, presenciar un espectáculo y vivir una experiencia sensorial inmersiva se difumina casi por completo.